03 mayo 2006

Casualidades

En febrero de 1993, y tras meses de discusiones con mis padres, que malamente me permitían pisar la calle para ir a clase, conseguí permiso para irme a Copenhague en viaje de estudios. Mis padres me adoran, pero hasta ellos tuvieron que admtir que no podian protejerme siempre, claro que, de ser por ellos, seguirían alimentandome con biberón. El caso es que en la residencia donde nos alojamos habia un chico. Un danés de pelo rizado y ojos marrones ¡El único que había! Para no aburriros, el motivo de su presencia en Copenhague era debido a un curso de reciclaje que tenía que hacer, y del que había estado escaqueandose durante meses, hasta que, finalmente, se habia visto obligado a asistir. Si me hubiera dado por vencida, perdiendome el viaje, y si el se hubiera salido con la suya, perdiendose el curso, no nos habríamos conocido. El no se habría venido a vivir conmigo año y medio despues. No llevaríamos 13 años viviendo juntos. A veces lo pienso y se me pone el vello de punta. Preguntad a cualquiera, han pasado todos estos años y aun me siento como si le acabara de conocer. Estoy tan enamorada que doy asco :)

11 comentarios:

nun dijo...

Qué romántico!!! casualidad digna de ser vivida!!!!!!!!!!!
VIVA EL AMOR!!!!

noe dijo...

seguro que no das asco, sino envidia!

Sneaksleep dijo...

A mi no me das nada de asco! Lo encuentro lindo! Espero poder decir lo mismo despues de tanto tiempo.

Lolita Blahnik dijo...

Muchas veces pienso que algunas cosas suceden porque tienen que suceder... que feliz se es cuando se quiere de verdad y se es querido!

inka dijo...

Que historia más bonita :0

Gaby dijo...

Que hermosa historia! Es muy bonito ver una pareja tan feliz!
Yo llevo casi 7 con mi amor y tambien estoy como tu :)

Démonée dijo...

jejeje, te cuanto la mía que tampoco tiene desperdicio: recién acabada la carrera y como no tenía trabajo en España me presenté un poco de coña a una estrevista para ver si me daban una beca para ir a estudiar y trabajar en Holanda. Me la dieron y me fui para allá y en mi misma residencia de estudiantes había un sueco muy alto y muy rubio que desde el principio me hizo tilín. 6 meses después me vine a Suecia a vivir con él y aquí llevo 11 años con mi marido y el padre de mi hija.
Lo que es la vida...

Mara Jade dijo...

Jajajajajajaja definitivamente sí, das asco!!

Carmen dijo...

Esa es una de las casualidades que da gusto tener en esta vida. Felicidades!

persones llanes dijo...

Qué historia más guapa! Yo tb conocí a mi catalán por casualidades. Que sigas así de enamorada, que lo mejor de la vida es querer y ser querido!

liuia drusilla dijo...

Ooooh, qué gonitooo ^^. ¡Felicidades!